“La paciencia” de trabajar toda la vida

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Ante el avance cada vez más preocupante de la moda de las enfermedades mentales, el Teatro Independiente de Buenos Aires podría pasar a considerarse una forma de la salud mental comunitaria. Es allí en el encuentro sensible con artistas y espectadores, en dónde todavía podemos enfrentarnos con el miedo a la muerte, a la enfermedad y a la vida. “La paciencia” de Macarena García Lenzi es una forma de hacerlo. Lenzi escribió y dirigió una comedia que se ríe de como tres trabajadoras de la salud que han entrado en un laberinto en el cual buscando mejorar sus condiciones laborales, terminan empeorándolas.

¿Pero de que trata la obra? En principio de los conflictos que viven en una noche tres enfermeras en una sala con cuatro pacientes. Nos dice el resumen de prensa.

En un centro de cuidados intensivos, entre sueldos paupérrimos y jornadas extenuantes, dos enfermeras de turno noche cometen un error que deviene en fatalidad. Al llegar la jefa de enfermería de una protesta sindical, descubre con espanto el hecho. En ese limbo entre la vida y la muerte, emergen de ellas sus miserias y el desgaste psíquico que conlleva una existencia consagrada al cuidado de personas.

El limbo en el que se encuentran las enfermeras, es un reflejo de la situación en que se encuentran quizás los trabajadores en general. Esa composición tan sutil que nos hace reír, es el gran acierto del espectáculo.

La obra comienza con una jornada como cualquier otra entre dos enfermeras interpretadas por Valeria Giorcelli y Noelia Prieto, componiendo un ritmo humorístico de la comedia dramática. Están cuidando pacientes convalecientes. Cuando ingresa a escena la jefa de enfermería, Karina Elzstein, logra la difícil tarea de sumar un tono de grotesco delirante al cual sus compañeras de escena se adaptan con plena versatilidad. Ahí es cuando aparece la mano invisible de la directora para darle vida a ese arte tan sutil como misterioso que es la actuación. Las tres actrices se completan en todo momento, logrando algunos momentos gloriosos del grotesco criollo en el que nos reímos con una mueca incomoda que nos dice en nuestra consciencia “no podés estar riendo de esto, pero todos nos estamos riendo y es tan liberador poder hacerlo”.

El texto entra en una zona incomoda, que en muchos momentos se ríe de la lucha por los derechos laborales y el narcisismo propio del sindicalismo. Los personajes de los pacientes en la puesta en escena, por momentos piden más protagonismo del que el texto les da. Es muy fuerte la intriga acerca de la supervivencia del enfermo como para solo dejarlos como telón de fondo. Resulta tan virtuosa la composición de ese humor acido y corrosivo de las tres enfermeras que por momentos dan ganas de conocer más sobre la historia de los pacientes que deben cuidar.

Es para destacar la belleza que logró Macarena García Lenzi con su equipo en el diseño de escenografía, vestuario y sonido. Laura Ohman, Duilio Della Pittima y Santiago Zorrilla aportan mucho valor a la composición de todo lo que vemos y escuchamos creando un entorno de opresión para las tres enfermeras que por momentos parecen haber renunciado a sus vidas por el compromiso ideológico con la idea de ser trabajadoras de la salud. De ahí que si ellas no pueden cuidarse a si mismas, parecería no podrán cuidar a sus pacientes.

La pandemia castigó mucho al acervo cultural del teatro independiente Argentino. Pero “La paciencia” confirma la buena salud de la que gozan las artes escénicas, para denunciar cómo el sistema enferma a sus propios trabajadores para perpetuar una explotación que roza la esclavitud. Y se agradece que “La paciencia” nos conmueve y divierte.

“La paciencia (fatídica sindical)” puede verse los Sábados a las 20 hs. en Mario Bravo 960, CABA. Haciendo click en este enlace se pueden comprar las entradas anticipadas.

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